sábado, 17 de septiembre de 2011

La educación en el siglo XXI Una crónica de errores bienintencionados


 Desde finales del siglo XX y estos primeros escarceos cronológicos del nuevo siglo, los paradigmas educativos han tendido a complementarse y ser removidos por otros que, si bien no son nuevos, han sido retomados, remozados, abrillantados y vendidos como la salvación de los países en desarrollo. En suma, la publicitación y puesta en marcha de los cambios paradigmáticos dentro de la educación oficial mexicana es a todas luces un movimiento hecho desde un escritorio sin otro fin que el de sustentar el poder de las autoridades encargadas de darle dirección a la educación nacional. Sin embargo, el hecho de que dichos cambios estén sustentados en conceptos neorománticos, tales como el constructivismo y la adición de modas como el uso de las Tecnologías de Información y de las Comunicaciones (TICs) dentro de la educación formal, las han hecho no solo creíbles sino también apetecibles, y por eso la pronta implantación de estas reformas dogmáticas, carentes en su mayoría de sustentación real y de contextualización para nuestro pueblo.
        Desde tiempos inmemorables, la educación en México ha estado basada en condiciones de tipo conductista–positivista. Ahora en pleno siglo XXI, la educación sigue siendo del mismo corte, dadas las condiciones socioeconómicas de los profesores, las deficiencias educativas de los encargados de educar y, peor aún, la total falta de cultura –de cualquier índole- de los intocables líderes magisteriales, así como de muchos de los orgullosos poseedores de algún “hueso” dentro de la SEP.
        En este inmisericorde contexto se da la implantación de un humanismo del New Age dentro del ámbito educativo: de un plumazo los maestros se convierten en tomadores de decisiones, investigadores de sí mismos y de su profesión, se hacen obligatorias las “academias” en donde se discuten al más alto estilo filosófico y en una horizontalidad total los puntos importantes a realizar para el mejoramiento integral de la educación en cada una de las escuelas y se critica en el mejor sentido de la palabra las acciones así como el desempeño de los maestros, quienes aceptan humildemente sus errores y prometen dar el cien por ciento de sí mismos para el enriquecimiento pedagógico y mejoramiento escolar. Acto seguido se enarbola la bandera del constructivismo, todos y todas incluyendo los “algos” deberán caer rendidos ante esta novedosa propuesta paradigmática, quemando cualquier vestigio del positivismo y del enemigo favorito de la educación posmodernista: el conductivismo. 
¿Y nuestra nieve? ¿de qué la queremos?
        De repente, por una decisión tomada al vapor, debido a presiones externas para encausar el camino de la modernización, el gobierno mexicano implanta un programa de uso extensivo de las TICs,  y reparte a manos llenas equipos de cómputo y video que supuestamente generarán un mayor aprovechamiento escolar y potenciarán de una forma nunca antes vista los procesos de enseñanza aprendizaje.
        Las intenciones hasta ahora mencionadas son muy buenas, ¿pero en realidad servirán de algo?, ¿han sido tomadas en un estricto apego a las necesidades de la educación actual?, o ¿solamente serán una parada de cuello del moribundo sexenio foxista?
        En contra de esto puedo aducir que la mayoría de los maestros, académicos, catedráticos e investigadores de México hoy en funciones fuimos educados dentro del positivismo, mediante las mejores técnicas conductistas y sin ningún elemento de alta tecnología dentro de nuestras aulas (a excepción de las calculadoras). ¿Eso nos hace inferiores culturalmente hablando a las nuevas generaciones de estudiantes del siglo XXI? La respuesta debería ser que sí. Sin embargo, la mayoría de los encargados de traspasar conocimientos a los estudiantes de hoy nos damos cuenta de que el hecho de poder tener acceso a una cantidad de información mejor y mucho más amplia no conlleva que los alumnos hagan uso de este poder. Es más, la mayoría de los maestros de cualquier nivel se quejan de forma muy frecuente, de que los elementos tecnológicos destinados a mejorar el aspecto pedagógico de la educación no hacen sino estorbar, dado que, aunado a las posibilidades educativas anteriormente dichas, se convierten en fuentes inagotables de ocio a las que recurren los educandos, perdiendo el tiempo soberanamente sin hacer lo único que se supone deberían hacer: estudiar.
        Ahora bien, los alumnos no son los únicos con diversas problemáticas al momento de convivir dentro del aula con un elemento tecnológico de vanguardia. Los maestros tienen sus problemas también. Es muy común en nuestro país que los encargados de enseñar se nieguen rotundamente a aprender, y obviamente el enquistamiento de una buena parte de los profesores con plaza (cualquiera que sea el origen de ésta) generan que no sientan el compromiso de ponerse al día en nuevas metodologías y herramientas pedagógicas que harían más productivo su trabajo Por el contrario, apelan a la inercia, ignorancia y despreocupación de sus superiores quienes de igual manera no entienden lo que están ordenando hacer dentro de las escuelas a sus subordinados.
        Más aún, esta idea de que si los estudiantes tienen computadoras o acceso a ellas, estudiarán mejor, aprenderán mejor, tendrán mayores y mejores oportunidades de trabajo así como de éxito personal, es totalmente falsa. Pero nos están literalmente vendiendo la idea y la estamos pagando en efectivo cada vez que vamos al súper y al momento de pagar nuestros insumos nos pregunta amablemente la cajera “¿Quiere cooperar para el Redondeo?” Esto quiere decir que los escasos centavos o pesos que nos puedan sobrar como vuelto, simplemente tenemos la “obligación” de regalarlos -cito textualmente: “para que cada niño y niña de nuestro país puedan tener computadoras en sus escuelas”.
        He aquí la gran falsedad. Tal paradigma es del todo erróneo: la computadora no es una caja mágica que con el sólo hecho de poseerse brinde el poder de apropiarse de todo el conocimiento existente en este mundo matraca ni de obtener la capacidad de discernimiento, crítica y análisis que la información ubicada en Internet necesita para volverse conocimiento en la cabecita de nuestros morenazos infantes o educandos de cualquier edad.
        La mediatización de la educación y la inclusión de artilugios de alta tecnología dentro de las aulas nacionales ha traído cambios no esperados y vuelto más caótica aún la ecología de los salones de clases, que lejos de mejorar, se han convertido en pequeños principados donde se enseña cuando se puede y quiere, o lo que es peor, a quien le importe. Porque aunado al concepto de caos antes mencionado tenemos que el avallasamiento de las mentes jóvenes por los antivalores y un estado perenne de insensibilidad a todo lo que apeste a cultura y educación están dando como resultado el hundimiento de nuestro país en una pobreza peor que la económica: la pobreza mental.
        La educación asistida por ordenador (EDASOR) es un salto cuántico respecto a los métodos tradicionales de enseñanza y en mi opinión no ha habido mejor forma y más rápida de producir el anhelado apropiamiento del conocimiento. Esto último hace deseable para las autoridades educativas el incluir los sistemas informáticos dentro de las escuelas. Sin embargo, el poco entendimiento de las “formas”, los “porqués” y los “cómos” para la correcta implantación de las TICs dentro del sistema educativo mexicano están dejando pasar la oportunidad de subirnos a la modernización. Por el contrario, cada vez es más tangible que las nuevas generaciones de mexicanos se encuentran perdidas en el más puro de los salvajismos; cromañones con teléfonos celulares que sólo entienden la tecnología como una fuente inagotable de ocio así como la oportunidad de salvarse de la desagradable actividad de pensar.
(Texto escrito en julio de 2006)

Cuento: Prima Ballerina



-Bajo la tenue luz de una candileja, apenas si se dibujaba el escaso mobiliario y menos aún; lo que se encontraba sobre una pequeña cómoda con un espejo que había visto sus mejores días hacía mucho tiempo. Prácticamente a tientas, Lorena se aplicaba su pesado maquillaje, mientras notaba con cierto dejo de añoranza que éste no corría igual que hace algunos años al pasar la brocha sobre su piel.

-Una noche más de éxito; Dijo para sí.
Aunque sus mejores años habían pasado, el dominio de su arte se había acrecentado y ahora cada uno de sus movimientos rayaba en la perfección. Se sabía excelsa, se sabía estupenda. El público siempre había avalado estas afirmaciones con sus aplausos, ovaciones de pie por más de cinco minutos, bravos, flores, majestuosas cenas con mandatarios y todo miembro de las castas gobernantes de varios países. En fin, recuerdos de una vida de éxito.

Lorena se enfocó en un pensamiento banal pero divertido.  Hoy se amarraría diferente las delicadas cintas de una de sus zapatillas de ballet. Nadie lo notaría. Solo alguien entre el público que estuviese esperando un mensaje, algo secreto. En el pasado había recibido cantidades increíbles de arreglos florales y de invitaciones a lugares de ensueño, por gente que habría descubierto, estas pequeñas imperfecciones y los habrían tomado como un mensaje personal. Era algo muy divertido, sobre todo porque en realidad nunca hubo un alguien especial.

El trabajo que lleva a la perfección es un amo despiadado y todo lo que no sea en función de llegar al refinamiento del movimiento simplemente se queda atrás.

Aún y con éste elevado costo, Lorena era feliz, no había mejor vino o droga que inundara se cuerpo que el aplauso de la gente que se desbordaba y vitoreaba sus evoluciones dancísticas.

Caray ya casi es hora y ni siquiera he calentado. –se dijo. Mientras apuraba la labor de la brocha en su cara.

Se puso apresurada las zapatillas de punta siguiendo con el plan de las cintas. Que coquetería la mía. - pensó para sus adentros, mientras una sonrisa de delicada malicia se asomaba en su rostro.

-¡Primera llamada! Anunció una voz cavernosa al tiempo que se escuchaba una estentórea campanada.

-¡Madre de Dios! -exclamo asustada. Al tiempo que saltaba de su silla y apuraba algunos estiramientos para no entrar fría a escena.

El nerviosismo le hacía presa. Aunque como artista había pasado incontables noches en el escenario, la ansiedad que le causaba cada una de las funciones era la misma. Se ruborizo al sentirse como una puberta debutante.

Es el colmo - se dijo.

A estas alturas de la vida y yo con sarampión. Calmándose a sí misma y añadió: En unos momentos estarán comiendo de mi mano, refiriéndose al público que muy probablemente abarrotaría el recinto.

-Segunda llamada. Apuró la misma voz por fuera de la puerta. Los movimientos de Lorena se hicieron más frenéticos, su cuerpo empezaba a calentarse y su respiración a hacerse más profunda al tiempo que iba tomando la caracterización de un cisne.

-Tercera llamada.

Estaba lista, la música dio inició, el público en silencio. Lorena esperaba el punto de su entrada, mientras pensó en voz alta: -La gran bailarina está por entrar.

La introducción orquestal estaba en un su clímax. Cuando fue el momento, de un solo salto entro a escena, el público contuvo el aliento.

A la luz de la luna la bailarina evolucionaba grácilmente entre las tumbas y lápidas de aquel camposanto, era una magnifica visión blanca que hacía aplaudir a todos los ocupantes de las tumbas aledañas y lanzar bravos a la menor provocación. Mientras en una esquina alejada, el enterrador derramaba una pequeña lagrima, solo digna de un antiguo admirador.

 

jueves, 14 de enero de 2010

LA NOCHE MÁS EXTRAÑA EN CHEYENNE MOUNTAIN


El frio de diciembre calaba hondo en el descampado camino que había que recorrer para llegar al trabajo. Un día más; me dije, y apuré el paso para llegar a la entrada antes de que se me congelara el trasero. Las comprobaciones de siempre, la seguridad rigurosa en la entrada, era un día de trabajo en la Montaña Cheyenne como miles más en mi vida, solo que para el resto de los humanos que se encuentran allá afuera, es un día especial: es Navidad.
No me voy a empezar a poner sentimental ni enojado, al final de cuentas, no sé ni para que me hago ilusiones, si siempre los blanquitos obtienen permisos para pasar con sus familias estos días, en cambio yo, solo por ser de ascendencia inmigrante, me dan lo que otros no quieren. ¡Basta! Me dije en silencio. Ya estoy haciendo exactamente lo que dije que no iba a hacer. No sé ni para que me hecho malas, tengo un empleo y aunque yo no estaré, al menos habrá regalos debajo del árbol que mi hijo pueda abrir por la mañana.    Meditando sobre esto, saludo sin muchas ganas a la última secretaria que encuentro antes de entrar en mi oficina.
     Se ve que está pensando lo mismo que yo, pues trae cara de que el espíritu navideño no se dá por estos lados. Como siempre entro y saludo a mi  compañero de penas, que le tocó la mala suerte de estar en estas fechas a cargo del radar. Como me da risa que mi hijo de cuatro años me pregunte ¿ya te vas a ir a trabajar a tu oficina? Cuando aquí en el NORAD (North American Aerospace Defense Command), el sistema de defensa aérea más sofisticado del planeta, podrá tener “cara de todo” menos de oficina, cientos de pantallas, computadoras y luces titilantes rastrean cada centímetro de nuestro planeta esperando que aparezca algún objeto no anunciado que dispare las alarmas. Pero como explicarle a Paquito tanta complejidad, además, prácticamente todo lo que hago aquí es secreto. Ni modo, se va a tener que quedar con la imagen de la oficina.
¿How are you, Brad? Le pregunto a mi compañero quién llegó poco antes que yo y apenas se instala en su amoldada silla, con la cual presume en broma que es tan buena que en vez de solamente recibir sus posaderas, cariñosamente le hace el amor. Tan solo la imagen absurda me hace esbozar una sonrisa, es bueno tener un compañero así, sobre todo en momentos como éste, en donde el personal ha sido reducido por las fiestas decembrinas y solamente laboramos los “indispensables”. Ese es otro concepto que también me hace reír.
    Me instalo frente a mis pantallas y checo que el reloj mundial se encuentre correcto. Las 20:00 horas del centro. Todo en orden. Siguiendo con mi ritual, saco las viandas que Susana, mi esposa, me acomodó en mi lonchera, cenaré lo mismo que mi familia. El pavo con su respectiva porción de relleno, está como siempre; incomible, sin embargo no dejo de agradecerle a Susana su esmero y empeño en hacer la cena de Navidad, pero no dejo de recordar aquel  jugoso y delicioso pavo que hacía mi madre, ni modo, no se pude tener todo.   Ensimismado en mis glotones pensamientos, apenas si oigo la exclamación de asombro de mi compañero.- Fuck, no, damn fuck, no this night -volteo con cara de sorpresa y me encuentro con la mueca casi de terror de Brad. Me quedo sin reaccionar y solo lo veo a los ojos.- ¡Check this out bro, check this shit! -me apura señalándome la pantalla principal que tenemos al frente. Volteo escudriñando la gran pantalla y solo alcanzo a ver un pequeño punto rojo entrando por el nor-noroeste del mapa.
     Apenas le iba a contestar: -nombre no es nada, -pero solo alcancé a tomar aire cuando sonó una de las alarmas de aproximación. ¿Qué es eso? Interrogué a mi compañero, mientras iniciaba con el protocolo de verificación. Los informes que empezó a escupir la computadora eran totalmente contradictorios: Objeto desconocido viajando a poca altura con velocidad subsónica, ese no era el problema, el asunto es que la taza de reflexión del radar era casi mínima, como si al objeto volador le hubieran puesto un gran abrigo o algo así. En el estómago se me hizo un hueco, esto solo pasa cuando aviones con tecnología Steelth (de invisibilidad) tratan de ingresar en territorio vigilado, normalmente con no muy buenas intenciones. El momento era perfecto para un ataque, pensé. Un segundo después reflexioné y le grité a mi compañero: -Verifica con los aeropuertos civiles y con las bases militares más cercanas. El resultado fue negativo. Era oficial, lo que veíamos en pantalla era un UFO (Unidentified flying object), un objeto volador no identificado, como tantos otros que habíamos registrado, sin embargo éste en especial era más raro que todos los demás que habíamos visto.
    Su velocidad y lo errático de su vuelo, casi dando tumbos, como cuando empujas un coche con otro por detrás y las defensas chocan entre sí, hasta no igualar las velocidades de los dos automóviles. Así se veía en la pantalla este maldito objeto. -Put the infrared scan and turning on- vociferó mi compañero. Ingresé la orden con un par de clicks de mi mouse. Lo que presenciamos era aún más raro; no era un objeto sino la imagen termal que nos mostraba con siete objetos que presidían a uno más grande y con un reflejo de radar más estable, parecía metálico. Otra alarma sonó cuando el misterioso objeto viró hacia el este entrando vertiginoso por los cielos de Alaska mientras dos puntos más en la pantalla aparecían en cielos canadienses. Dos jets de intercepción F-14 Tomcat habían despegado de una base cercana al polo. Lo habían visto, el objeto era detectado no solo por nosotros y con seguridad ya alguien había tomado la decisión de que se trataba de una amenaza.
     Brad vociferaba en voz alta improperios, como si con eso pudiese detener al raudo objeto que seguía moviéndose en la pantalla. Los teléfonos sonaron, generales a lo largo de las tres fronteras preguntaban enojados por haberles sacado de sus fiestas familiares, que demonios pasaba. Ni Brad ni yo sabíamos un demonio de lo que estaba pasando. De repente pasó lo que nunca queríamos que pasara, el teléfono Rojo, la línea en directo con la Casa Blanca sonó con un agudo y sintético repiqueteo. Que íbamos a decir, ya habíamos utilizado todos los protocolos, escáner, toda la tecnología, y no teníamos ni una maldita idea de que era eso. Como oficial a cargo tome lentamente el auricular y conteste. A lo que siguió una andanada de números confidenciales de identificación. Hice lo mío repitiendo mis códigos. Después, el silencio de dos segundos. La voz seca y grave del Comandante en Jefe el General Renuart preguntó al otro lado de la línea: -¿It´s an enemy? -Salivé un poco, me aclaré la garganta y después de un profundo suspiro repliqué: No.
    La única respuesta que recibí fue el intermitente y agudo sonido de la línea al colgar el teléfono. Cuando deje el auricular telefónico en su lugar mi compañero me miraba espantado.- ¿what are you doing, man? ¿what´s happening bro? -Algo en lo profundo de mi ser me repetía que yo sabía que era ese objeto. Mi compañero seguía gritando: -You´re creazy bro.- Mientras tecleaba parámetros en una de las computadoras. Yo no sabía que estaba haciendo, sin embargo le dije calmo a Brad, que la trayectoria era errática y que no llevaba un rumbo fijo, además parecía tener pequeños espacios de tiempo en los que sobrevolaba. No podía ser un avión de guerra ni un helicóptero, era casi… ¡Orgánico!  Pero tampoco tenía alas. De repente una transmisión del líder de los F14. Reportaba que tenían contacto visual con el objeto y esperaban órdenes. Les pregunté si podían detallarnos el objeto. La contestación fue algo escueta: objeto volador no identificado, sin contacto ni irradiación de ondas de radio o radar de ninguna especie, parecía una víbora rechoncha que serpenteaba en el cielo, las nubes estaban muy bajas y la visibilidad era casi nula, por lo que solo reportaban ver la silueta y una resplandeséncia roja al frente del UFO.
     Mi compañero y yo nos miramos en una mutua comprensión de que estábamos en un predicamento. Estirábamos los cuellos lo más posible hacia la gran pantalla central, como si estando más cerca de ella nos ayudara a discernir la procedencia del objeto en cuestión. En ese trance estábamos cuando una tercera alarma resonó en el ambiente. El escáner de infrarrojos había detectado una explosión de energía rebotando sobre el objeto, eso no podía ser otra cosa más que una guía laser con la que muy probablemente estarían apuntado al UFO que seguía zigzagueando en la frontera sur de Canadá. ¿Pero quién estaba apuntando? ¿Si nosotros no éramos, entonces quién? El sonido de alerta máxima sonó en el NORAD, y una voz sintética con tintes femeninos anunciaba el lanzamiento de un misil tierra-aire desde alguna base oculta en el estrecho de Bering. Estábamos en fase roja, el objeto desconocido acababa de pasar la frontera estadounidense y el misil lo seguiría. Tomé las diademas de intercomunicación y me dirigí hacia los aviones de combate que seguían al objeto. Y les pregunté por última vez -¿Qué es ese objeto? -¿Damn, What is it?- Hubo un momento de silencio y solo alcanzábamos a escuchar una pequeña y velada discusión entre las tripulaciones de los jets. Al fin el Coronel Maverick que lideraba la misión reporto algo que jamás voy a olvidar: -A sleigh hauled by seven reindeer. -Repeat; -A sleigh hauled by seven reindeer.- Dijo Maverick lo más lentamente que pudo.
Brad no pudo mediar palabra mientras la quijada se le resbalaba hasta el pecho. ¿Un trineo jalado por siete renos? Eso solo podía significar una cosa… era… Oh my God, El misil Brad, el misil, se nos olvidó el maldito misil.  Desesperado  me dirigí con los F14: -Alfa, omega, bravo. Alfa, omega, bravo.- Search and destroy.- Protejan al objeto, -Balbucee; al trineo o, a, a la maldita cosa que están siguiendo. Situación hostil, misil inteligente clase Merodian de fabricación soviética en trayectoria de colisión con el UFO. Con un demonio (grité al micrófono) Coronel Maverick, no deje que destruyan a Santa Claus.
Brad me miraba atónito con los ojos que apenas le cabían en las cuencas, prácticamente abrazado al monitor de su computadora y sin poder pronunciar palabra.
     Los aviones caza, hicieron un giro para apuntar sus narices al misil que raudo se dirigía al trineo volador no identificado. Cada F14 soltó un cohete a la voz de: -Foxtrot 1, on the way. El misil ya estaba muy cerca, quizá la explosión al colisionar con los cohetes interceptores dañen severamente el trineo, recordemos que Santa Claus no trae blindaje. -Dios mío, y ahora como cargare en la consciencia la destrucción de la Navidad en sí misma.
-Objetivo destruido,- clamó la voz sintética del NORAD ¿destruido? ¿Pero cuál objeto fue destruido? Coronel Maverick, confirme que es lo que ha sido destruido.
-Alfa, omega, bravo: el misil ha sido destruido; Dimos en el blanco, Control.-    Se notaba eufórico el Coronel al darnos la noticia. -Lo hicimos Control,- exclamo el piloto del segundo avión caza.
     Brad aún seguía abrazado de su pantalla. Mientras el alegre punto rojo revoloteaba en la pantalla ingresando a territorio estadounidense. El sonido del teléfono rojo nos sobresalto. –Control (conteste apurado) –Si General, confirmamos que el UFO es eso mismo que dijimos que era.- Si General, entiendo, así se hará. –Sr. Yes Sr.- y colgué lentamente el auricular.
-Alfa, omega, bravo: Coronel Maverick, su misión es proteger a “Santa” hasta que salga de territorio amigo, después de eso se encargará la OTAN en el Atlántico.
     Dicho esto me deje caer pesadamente sobre mi silla. Mire de reojo a Brad quién hablaba en voz baja consigo mismo, tratando (como yo) de racionalizar lo que acababa de suceder.
     A partir de esa noche, el Comandante en Jefe de NORAD el General Renuart se encarga personalmente de la protección y salvoconducto de Santa Claus desde su inicio en el Polo norte hasta su salida hacía el Atlántico. Mientras yo, que les puedo decir, de hecho, no les puedo decir nada, todo lo que sucede aquí es secreto, -Hoy me he portado muy bien Santa Claus, ahora si merezco un regalo.

FIN

viernes, 29 de febrero de 2008

La Pobreza





-Siempre hablar de la pobreza nos lanza a recordar escenas de hambrunas y niños africanos famélicos, imágenes por demás desgarrantes. Sin embargo, también hay que hablar de una pandemia que es la pobreza de espíritu o la pobreza del “ser” o podríamos definirlo también como la incapacidad de ser humano.

A partir de los años ochentas, del siglo pasado, el declive por la necesidad de los humanos en general por acercarse a las bellas artes y el conocimiento en general es alarmante. El conocimiento en sí, nos da la oportunidad de tener mayor control de nuestro entorno y por lo tanto el poder manipular éste para nuestro beneficio y el de nuestra comunidad. El hecho de que podamos presenciar las imágenes de niños muriendo de hambre y sed, es una de las consecuencias por la deshumanización producto de lo que básicamente nos hace humanos.

¿Pero qué es lo que se necesita para ser un humano? O quizá debería variar la pregunta a: ¿que nos diferencia de los demás seres vivos de nuestro planeta? La contestación más común y errónea (basada en el poco conocimiento de los demás seres vivos que comparten nuestro espacio en el universo) es que se trata de los sentimientos. Éstos se dan en la llamada zona límbica de nuestro cerebro que es la parte más interna y primitiva en donde nacen el amor y el odio, la necesidad de pelear así como de huir, los impulsos de reproducción, etcétera; todo lo básico lo cual compartimos con los reptiles y mamíferos por igual. Entonces, si el tener sentimientos no es endémico de nosotros “los reyes de la creación” ¿Qué es lo que nos hace humanos? Aquí podríamos entrar en una discusión de 100 años y no salir con nada en claro, pero lo que sí es seguro, es que sea lo que sea lo que nos hace humanos, nos está faltando por montones y esa es una de las peores pobrezas que de hecho es la culpable de la erradicación de nuestro civilización y planeta.

lunes, 29 de octubre de 2007

Palabras del 10 de Octubre 07

XXVII Festival Internacional de Danza Contemporánea Lila López.



Lic. María González

Lic. Gilberto Vázquez

Personalidades del presídium

Amigos todos.

-La gran Martha Graham dijo atinadamente en una ocasión: “El movimiento no miente” al referirse a la naturaleza implícita de la danza. Y dentro de la misma lógica quiero confesarles que no hay nada peor que a uno le pidan que sea breve, cuando hay tanto que decir y anécdotas que contar, o peor aún -como en éste caso- cuando la vida y pasión de una persona se mezcla con los anales e historia de un pueblo.

¿Cómo definir en pocas palabras y siendo breve a una persona que ha hecho tanto consigo misma y con sus semejantes?

Podríamos empezar a describirla como: Una mujer amante de las cosas bellas, la música, la buena mesa, de charla agradable, acérrima enemiga de las cucarachas, incesante viajera, excelente amiga, luchadora incansable, compradora compulsiva de zapatos y si por lo anterior fuera poco, añadiré lo que ahora nos reúne en este hermoso recinto: una enorme personalidad de la danza en México.

Ciertamente todos conocemos a la maestra Carmen como la actual directora del Ballet Provincial de San Luis, o como Carmen la coordinadora del área de danza del Instituto Potosino de Bellas Artes, o quizá por su labor artística, y de gestión. Pero pocas personas fuera se San Luis, saben del arduo trabajo de trinchera que realiza a diario para inculcar amorosamente la danza en los niños y niñas potosinos.

Incontables generaciones de infantes, han pasado por su salón de clases y se les ha ofrecido la oportunidad de ver a un mundo diferente, más rico y complejo a través de la danza, aunque sus propios padres no sean conscientes de esto.

Muchos coterráneos hemos tenido la oportunidad de ver salir al foro, pequeñitos de solo algunos años quienes en mayas negro y blanco, armados de tan solo su inocencia y un buen chupón salen al escenario y dan muestra de lo aprendido ante el estupor de connacionales y extranjeros.

El próximo domingo se cumplirán 40 años que conozco a la maestra Carmen Alvarado, con 27 festivales en su haber, bajo 9 administraciones estatales y a 6 años que sobre sus hombros recayó de forma natural el legado de Lila, quién un día como hoy del 2001 nos dejo aunque solo de forma corpórea.

Hoy, Carmen, se nos presenta como un pilar básico de la Danza en México y es por eso que en éste día tan especial para todos los involucrados en la danza de cualquier manera, nos representa un verdadero placer el poder rendirle un merecido homenaje.

Gracias por todo Carmen.


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Mtro. Raúl Gamboa López

Teatro de la Paz, San Luis Potosí,

S.L.P. a 10 de Octubre del 2007

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Contestación al mail de Samuel Bonilla



Totalmente de acuerdo contigo Samuel!!

-Aunque yo pondría sobre la mesa el hecho de que la vida en México se vive, la mitad en una cruda realidad y la otra en un realismo mágico, entre los cuales la mayoría de nuestros connacionales se mueven con asombrosa comodidad.

Dicho realismo mágico se ve proveído, la mayoría de las veces, por los medios de comunicación, quienes acunan a los políticos en su nacimiento dentro del poder, los alimentan con elogios, regañan en algunas ocasiones con una suave palmadita en el trasero mientras con voz maternal les dice: no seas corrupto, eso no se hace, político malo, muy malo.

Ahora que los partidos políticos se enfrentan y tratan de patear al útero que los parió. Éste se defiende descobijándolos de esa magia con la que llegaron al mundo del poder. De repente no son más que políticos. Sin la gracia de los medios los vemos a través de un cristal que los envilece (como si se pudiera más), no más sonrisas, promesas, ni besos a cuanto niño cruce su andar, enmarcados por miles de papelitos variopintos revoloteando en su derredor coronando la foto y nota para el noticiero nocturno.

Sin el realismo mágico en que se manejan nuestros políticos, los asuntos de estado pierden su brillo, por un lado se proclaman caballeros de brillante armadura, defensores de los derechos del pueblo, ante un dragón de mil cabezas (o quizá debería decir solo dos) que tiene como único objetivo acabar con la democracia y por el otro, las monopólicas cadenas de medios los sobajan e insultan escudándose bajo una mala entendida libertad de expresión.

¿A quién irle señores y señoras? ¿Como apostar por alguno de los bandos?

Pelearaaaaaan a varios rounds, en eeeeesta esquina los verdaderos defensores de los derechos del pueblo (derecho a ser explotado, pateada su cultura y a morirse de hambre) looooos diputados. En eeeeesta otra los medios electrónicos de comunicación conocidos mundialmente como “Los Medios Hermanos Monopolio” ¿Quién ganará?

La verdad es que no importa, de todas maneras nos va a ir mal, y si tenemos suerte tendremos el honor de presenciar como al menear la bacinica se sale el contenido. Al final de todo esto el pueblo suspirara aliviado, pues los dimes y diretes se acabarán justo a tiempo para poder sacar los rezos y plegarias a la Virgen de Guadalupe, guardados para una mejor ocasión, que se presentará una vez que inicie el juego de la selección nacional de futbol.

Tu Amigo Raúl

Discusiones acerca de los medios en el senado






Correo mandado por mi compañero Samuel Bonilla (coordinador del programa de acceso a la información pública) el miercoles 12 de septiembre del 2007

-Intentar cambiar reglas construidas por la costumbre, aunque sea para mejorar, puede resultar mucho más complejo que hacerlo con las normas escritas. Las inercias y resistencias institucionales suelen tener tal arraigo en la praxis, en las zonas de confort creadas, que resisten, de oficio, como forma de sobrevivencia del estatus quo, cualquier idea de cambio. Por vez primera vez en el país el principal poder fáctico mediático, Televisa, choca frontalmente con uno de los poderes del Estado, el legislativo. Hagan sus apuestas. No es exagerado decir que la calidad de vida democrática que vivan nuestros hijos y nuestros alumnos dependerá en cierta forma del resultado de ese enfrentamiento, que la tarde de este martes 11 tuvo su primer episodio para medir fuerzas (y la secuela continúa esta madrugada de miércoles en el Senado). Simplemente inédito lo que está ocurriendo, y esperanzador. Intentar restar poder a los medios informativos y otorgar más facultades a instituciones públicas y derechos a los gobernados es atentar contra esos "equilibrios asimétricos" que tanto dañan el ideal de igualdad. (Por cierto, los programas de mis dos materias de este semestre están siendo despedazados por estas apasionantes circunstancias -que no se enteren mis jefes coordinadores porque me pondrían tache-).

Saludos. Samuel.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Breves disertaciones a raíz de la inauguración de “Fotovisión” en San Luis Potosí


La fotografía no solo es una imagen impasible en un papel
¡La fotografía es una dualidad ante todo!
Es un mundo de luz que se revela solo en la obscuridad,
Es imagen silente que explota en gritos de veloces recuerdos
Es arte y alquimia
Es papel y tiempo unidos por un rayo de luz
Es por eso que yo me siento parte de esa misma dualidad que convive y engrandece
Veo ciencia y arte como parte de una sola cosa
Una educación integral.
Raúl Gamboa López